2do concurso de fotografía Invierno en Lonquimay 2014

En esta segunda versión del concurso de fotografía Invierno en Lonquimay se ha querido dar un paso en la línea de poder realizar un certamen que aporte a mostrar y conocer el Lonquimay de invierno, aquel que tiene una cara distinta a la que acostumbran a divulgar los medios de comunicación cuando hay emergencia climática por la nieve.

Lonquimay tiene mucho que ofrecer en cuanto a la fotografía, muchos lugares que todavía no son conocidos y muchas situaciones donde su gente es protagonista. Por ello y a partir de lo aprendido en la experiencia del año pasado, esta vez se establecen dos categorías para participar:

– Paisaje de Invierno

– Gente de Invierno

Junto con ello cambia la forma de seleccionar las fotografías ganadoras lo que se hará en base a un jurado y también mediante votación del público general en facebook.

Por otra parte y en alianza con el Programa de Cultura de la Municipalidad de Lonquimay se llevarán a cabo actividades vinculadas al concurso con la participación de importantes especialistas en fotografía de La Araucanía, actividades que serán comunicadas en su momento.

Imagen ganadora año 2013 autor: Waldo González
Imagen ganadora año 2013: “Pasarela Liucura-Rucañanco”
autor: Waldo González

 

BASES 2do Concurso de Fotografía “Invierno en Lonquimay“

(Descargar bases)

 

– tema: El Invierno en Lonquimay: gente y paisaje

– formato:Se recibirán imágenes en formato .jpg o .tiff en tamaño mínimo de 1280 x 1024. Deben ser solo imágenes originales, con mínimo de edición. En ningún caso se aceptarán fotomontajes.

– envío y autoría: Cada participante puede enviar hasta 3 fotografías para cada categoría del concurso. Las imágenes deben ser de autoría propia y no haber participado de otros concursos previamente. Se puede envíar las fotografía al correo enlonquimay@gmail.com o a través de facebook.com/enlonquimay. Debe adjuntarse un texto que indique el autor (nombre, ocupación y lugar de residencia) y una breve descripción de la situación en que se tomó la fotografía (máximo 5 líneas por imagen).

– selección y premiación: Una vez cerrada la recepción de las fotografías participantes del concurso se hará una selección de la cual se premiará la mejor fotografía según la decisión del jurado y según la votación que logren en Facebook. El jurado estará compuesto por profesionales vinculados a la fotografía.

– plazos: Se recibirán imágenes hasta el 10 de agosto. El día jueves 19 (Día Nacional de la Fotografía) se publicarán las fotografías seleccionadas para participar de la decisión del jurado y la votación en Facebook. El día 30 de agosto se cerrarán las votaciones en Facebook y se dará a conocer la fotografía ganadora según el jurado.

– premios: Se premiarán el primer lugar de cada categoría, premios que consisten en Implementos para fotografía y vestimenta outdoor para el frío y la nieve. Dependiendo de las fotografías seleccionadas habrá también menciones honrosas. 

– difusión y autoría: Todas las fotografías recibidas serán publicadas en una galería digital en el sitio enlonquimay.com y compartidas vía facebook.com/enlonquimay indicando siempre el autor de cada imagen. A parte de esta exhibición no se hará uso de las imágenes más que para difundir el concurso mismo, en esta o versiones posteriores, a través de Internet u otro medio. Cualquier reclamación de autoría o propiedad de las imágenes será de responsabilidad de cada participante y en ningún caso de la organización del concurso. Así mismo la publicación de las imágenes partipantes del concurso en ningun caso faculta a terceros para que hagan uso personal o público de las mismas. Cualquier utilización de las imágenes debe estar autorizado por sus respectivos autores o propietarios.

– aceptación de las bases: El solo hecho de participar del concurso implica la aceptación total de las presentes bases.

 

Invita: enlonquimay.com

Patrocina: Programa de Cultura Municipalidad de Lonquimay

Produce: ALTERA

 

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– Agradecimientos a X-CAM (x-cam.cl) por facilitar imagen promocional.

La fotografía y San Sebastián

por Patrick Medina Q.

san sebastian 1958 lonquimay
Fotógrafo minutero durante fiesta de San Sebastián en Lonquimay, 1958.

En los años 50 la presencia del fotógrafo minutero ofrecía la oportunidad única de poder tener un retrato y atesorar el momento. Este personaje histórico, portador y operador de la cámara fotográfica de cajón era capaz de llegar a lugares lejanos, donde aparecía para las grandes reuniones, cuando se juntaba gente suficiente para mover el negocio. Era un espécimen único, hoy prácticamente extinto que andaba con escenografías y equipos preparados para la ocasión. ¿Dónde estarán esas fotografías en el presente?… Esta pequeña fotografía, valiosa por ser documental y dar un pequeño reflejo de lo que era el Lonquimay de antes, se hace preciosa por su recursividad, por ser la imagen de un fotógrafo haciendo su trabajo, el fotógrafo minutero fotografiado a su vez con una intensión documental. Es muy probable que su autor sea Antonio Quintana y el año en que se tomó 1958 (a partir de los datos obtenidos en Flickr). Quien tomó la foto se convirtió en creador de patrimonio cultural, algo que valoramos enormemente y tratamos de emular en ALTERA mediante el registro fotográfico y audiovisual de distintos elementos que conforman el patrimonio cultural local. Sin ser fotógrafos de profesión es imposible dejar de valerse de la fotografía en el trabajo, pues es un medio imprescindible para decir cosas ahorrándose miles de palabras. Ya desde hace unos 5 años que venimos recogiendo imágenes de la fiesta de San Sebastián en Lonquimay, primero con un propósito poco definido pero con la convicción de que esos registros son a la larga una fuente de recursos que alimentan el trabajo cultural y comunicacional en el lugar.

Procesión de San Sebastián, 20 de enero de 2012, Lonquimay

La fiesta de San Sebastián es parte del patrimonio cultural de Lonquimay, expresión de la religiosidad popular anclada en el mundo campesino. Es la fiesta religiosa más populosa en la zona y esto da pie a que se despliegue el comercio y la escenificación de lo campesino en actividades como la feria popular y el rodeo local.

Familias visitantes de otras localidades se instalan bajo los sauces, a orillas del estero Cayunco, a medio camino entre la parroquia y la medialuna donde se hace el rodeo comunal.

Cada 20 de enero San Sebastián reúne en Lonquimay unas 2000 personas entre quienes pagan mandas y quienes llegan de turistas. Muchos de ellos tomarán fotografías con sus teléfonos o cámaras, miles de fotografías que serán almacenadas o compartidas. La mayoría serán a penas testimonio borroso del haber estado ahí, de haber entrado a la iglesia, haber visto el santo y seguir la procesión, pues parecería que ya no hay experiencia a menos que ésta esté representada… representación que se da en la publicación de las fotografías en el ciberespacio. Pocas imágenes irán a parar al caudal de lo patrimonial (personal y colectivo) por no tener suficiente calidad ni intensión. Cada vez hay más fotografías y al mismo tiempo hay menos que ver, cada vez es más fuerte la “adicción al like, la confirmación última de que todo lo experimentado tiene un valor dado por la respuesta de nuestro “círculo digital”.

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Devotos de San Sebastián comprando suvenires e imágenes del santo a las afueras de la parroquia del mismo nombre en Lonquimay.

En paralelo al sentido efímero de la fotografía vernácula y la necesidad del like seguiremos, incluso porfiadamente, haciendo registro de esta y otras actividades de valor patrimonial con el objeto de que sean conocidas y valoradas por las futuras generaciones, para que aparezcan nuevas reflexiones sobre los medios de hacer cultura y las formas en que la gente representa la vida en este lugar tan particular de la Araucanía.

***

Nota: El fotógrafo minutero Aproximadamente, en el año 1910 aparece la fotografía minutera en Chile y fue mediante éste mecanismo que la fotografía se democratizó y salió a los lugares públicos para tener un registro de la ciudadanía en su vida cotidiana. La fotografía minutera fue muy popular hasta los años 70 del siglo XX, con la aparición de las nuevas tecnologías fotográficas, se disipó en la noche de los tiempos sin estar apenas documentada. El lugar de trabajo de los “minuteros” como solía llamarse a los fotógrafos callejeros, podía ser tanto el Muelle, las Plazas, Parques, miradores y paseos. Al ir de paseo a Viña del Mar, los encontrábamos frente al reloj de flores, con su vieja cámara de cajón montada sobre un trípode. El pregón para atraer clientes era ¨Foto al Minuto¨ debido a que fotografiar era cuestión de un par de minutos. El atuendo consistía en una impecable cotona blanca y un sombrero según la usanza de la época. La orden para realizar la toma era miren el pajarito, con esto el retratado prestaba atención al fotógrafo y permanecía quieto el tiempo necesario para la toma, sobre la cámara se posaba un loro que acompañaba al fotógrafo y sacaba papeles de la suerte. Una vez tomada la foto, el fotógrafo aconsejaba al marino que lucía orgulloso su uniforme, o a la pareja de novios, que llevaran la copia en la mano hasta que se secara bien. Y así se alejaban, tomando la foto por una punta y agitándola suavemente. Algunos fotógrafos de plaza iluminaban las fotos pintándolas con colores rosados, celestes, verdes, tierras o amarillos. Otros estaban acompañados por un caballito de madera, o con muñecos de personajes conocidos, intentado atraer el interés de los más chicos, o con grandes telones donde el retratado introducía solo su cabeza por un orificio simulando ser un aviador despegando desde las torpederas, en el medio de la mar u otros motivos alegóricos”. ver: Flickr,  LaPatillaOscarenFotos, fotografominutero

El Invierno en Lonquimay, concurso fotográfico

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¿Cómo se ve y se vive el invierno en Lonquimay? A pesar de los problemas que conlleva el frío y la nieve, el invierno es una de las épocas más atractivas para visitar, conocer y fotografiar Lonquimay. Prácticamente todo el mundo tiene hoy a su disposición una cámara fotográfica con la cual recoger imágenes que vale la pena compartir por su belleza, oportunidad o historia. Por eso se abre a todo público el primer Concurso de Fotografía de Invierno en Lonquimay y poder así reunir distintos puntos de vista sobre la temporada invernal en la comuna. Para participar se pueden enviar hasta 3 fotografías por persona. La única condición es que la temática sea el invierno en Lonquimay. Puede ser fotografía histórica o contemporánea, retratos, actividades locales, paisajes, flora y fauna, etc. siempre y cuando se pueda reconocer que es Lonquimay en Invierno por algún elemento presente en la imagen.

Condiciones

– tema: el invierno en Lonquimay

– formato: de preferencia .jpg en tamaño mínimo de 1024 x 720

– envío y autoría: Envíar las fotografía al correo enlonquimay@gmail.com o a través de facebook.com/enlonquimay. La fotografía debe adjuntarse a un mensaje que indique el autor (nombre, edad y ocupación) y una breve descripción de la situación en que se tomó la fotografía. Se permiten hasta 3 fotografías por participante, sólo imágenes de autoría propia.

– plazos: Se recibirán imágenes hasta las 24 hrs. del 10 de agosto, siendo la premiación el 21 de agosto de 2013.

– selección y premiación: se seleccionan las 8 mejores fotografías recibidas las que serán puestas a votación en facebook, ganando la que tenga mayor cantidad de “me gusta”. La premiación se realizará el 21 de agosto, siendo el premio para el primer lugar una ampliación fotográfica en canvas de 60×80 cm.

– Difusión y autoría: Todas las fotografías recibidas serán publicadas en una galería digital en el sitio enlonquimay.com y compartidas vía facebook.com/enlonquimay indicando siempre el autor de cada imagen. A parte de esta exhibición no se hará uso de las imágenes más que para difundir el concurso mismo a través de Internet u otro medio.

Invita: enlonquimay.com                                                 Produce: ALTERA

Piedra de Reunión, Observando la identidad Cultural de Curacautín

El proyecto “Piedra de Reunión” ha sido ideado y desarrollado por ALTERA con el patrocinio de la Agrupación Cultural Huitral Mapu de Curacautín y financiado por el CNCA (Fondart 2011). Es una propuesta cultural inédita que consiste en una observación de la identidad cultural local a través de revisión y análisis de documentación bibliográfica, entrevistas a personas relevantes en el quehacer cultural y una encuesta a hogares de la comuna para saber cómo se ven los curacautinenses a si mismos como colectivo. Los resultados de esta investigación serán transmitidos a la comunidad mediante boletines y programas radiales, además de ser base para la realización de un mural y de un taller de cine, en los cuales se espera incluir a quienes se interesen.

Se trata de una intervención que vincula la comunidad a un proceso de significación de la existencia colectiva en un territorio específico y con una historia-memoria común, algo que difícilmente se puede dar si no es mediante “lo cultural” puesto en movimiento. Por ello es tan importante la difusión que se haga, porque no se trata sólo de difundir el proyecto para que sepan de su realización en el presente sino que más importante es poder dejar productos culturales de calidad y documentación adecuada para que la información recogida sea vista por generaciones posteriores u otras personas que pudieran interesarse y aportar con sus visiones del tema. De esta manera se busca que la comunidad de Curacautín se apropie y discuta las distintas visiones de aquello que consideran propio, lo que valoran de ellos mismos y del lugar en que viven.

Por lo tanto, se busca hacer aparecer aquellos contenidos que tienen una relevancia cultural clara, que son portadores de identidad en la medida que sean vistos, reconocidos, valorados y comunicados por la propia comunidad. Así seremos capaces de vernos como herederos de una cultura cruzada por la tradición campesina de los colonos, la vida en torno a la explotación maderera, la presencia del tren, el paisaje omnipresente, el auge y caída de la industria maderera, la disminución de la población y la llegada de gente de otros lugares en los últimos años. Todos estos elementos y más dan un marco que define el ser curacautinense no como una persona única o especial sino como perteneciente a un colectivo que se puede reconocer en elementos culturales comunes que son los que finalmente dan pertenencia, ese sentimiento de apego que experimentan muchas personas respecto a este lugar.

Estar ligado afectivamente a un lugar ocurre porque hay una conversación común, con temas conocidos, con historias compartidas donde aparecen personajes, lugares, nombres, anécdotas. Un mundo cercano, con un ritmo de vida particular que va más allá de lo que la institucionalidad tiene acostumbrada a la gente a ver una y otra vez en actos oficiales, incluso en actividades escolares. Lo que se busca es encontrar lo distinto, no lo único que nos identifica sino lo diverso que nos reúne. Por eso, el proyecto se apropia del sentido de “Piedra de Reunión” porque permite hablar de la reunión como actividad humana en la cual se encuentra lo diverso, donde se cuentan historias y se reflexiona sobre lo que se es a través de la conversación y el compartir, en definitiva el momento y espacio en el cual se hace la cultura.